Me gustan más las locas....

Me gustan más las locas. Las personas corrientes me aburren mucho. Me comen la moral. Solo dicen (y hacen)  cosas que parecen sacadas de un manual. Muchas de las cuales empiezan con "Tú lo que tienes que hacer es... ". Me pone mala esa frasecita. ¿Si no sé yo lo que tengo que hacer, lo vas a saber tú, gilipollas? Son como zombis del qué dirán y del tú deberías. No los soporto.
A mí me gusta la gente que se mueve por los bordes.
Un ejemplo, a ver, tú, en un momento de debilidad, confiesas que no va bien tu relación de pareja.
Respuestas de zombi: Será una racha, mujer. Si es que a los tíos no hay quien los aguante, a mí, mi Jaime me tiene harta. ¿No tendrá un lío? Con los niños, la pareja sufre mucho. Etc, etc...
Respuestas de loca: ¿Has pensado en una relación abierta? Igual se va todo al garete, pero suena bastante más divertido. Cámbiate de acera, tía, yo soy un partidazo.
Salir con una loca de fiesta, no tiene parangón. Hablan con todo el mundo, son desinhibidas, no se duermen al final de la cena, bailan como les peta.
Hablan de sexo con naturalidad, sin alardes ni caretos de "que fuerte lo que te cuento". Y lo practican. Se aprende mucho con ellas.
Les gusta su cuerpo, sea como sea y eso, atrae. Da igual que tengan una tripa surcada de cicatrices o la voz grave. No se juzgan. Y tampoco pierden su tiempo juzgando.
Tienen aficiones peculiares, no hacen justo lo que está de moda, van contracorriente:
"Estoy aprendiendo a pescar, con mosquito y cucharilla."
Hacen cosas loables por impulso:
"Tengo tres perritos en acogida, que hijos de puta, los enterraron vivos, menos mal que lo vio una mujer desde su ventana y bajó corriendo a salvarlos".
Se enamoran todos los días, de varias personas:
" Tía, ya se que le saco 20 años, pero tiene el pelo tan brillante que quiero tocarlo" "Se le reflejaba el sol en los ojos y no podía dejar de mirarlo"
Se ríen mucho. Por dentro y por fuera. De las normas, de las convenciones sociales, de lo ridículos que somos (incluidas ellas mismas), de casi todo, vamos.
Abrazan apretado y besan en la cara, no al aire. Sonríen abiertamente o fruncen el ceño sin disimulo.
Se muestran sin vergüenza, tal como son.
Y son las que cambian el mundo.
Algunas son aún criptolocas, es decir, no saben que lo son y por eso no cumplen alguna de las características previas, aun no han salido del armario zombi, pero apuntan maneras.
Revísate, porque si no eres una loca, deberías probarlo. Por ti y por todas tus compañeras.

Comentarios

  1. Gracias, he recibido otro pellizco de monja, aunque duelen, despiertan la zona afectada

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