Todo lo que tengo que hacer y no hago.


Todo lo que tengo que hacer y no hago. El lastre de mi vida. El peso infinito sobre mis hombros. La tensión en las piernas. La restricción para inspirar profundamente. Los suspiros interminables. 
Piensa en el mar, en como llega la ola, toca tus pies y vuelve a retirar.  
No puedo. Sencillamente, no puedo. 
No con una comadreja royendo la boca de mi estómago. Ese torbellino de pensamiento que me arrastra. 
Mal, mal. Mal. No vayas por ahí. Reproches a mi misma. A lo que hago, a cómo lo hago. A lo que pueda desear. A lo que creo que soy. A lo que soy. No vales, no puedes. 
No abarcas, no aprietas. 
Chasquidos despectivos con la lengua dentro de mi cabeza. 
Comentarios cínicos y condescendientes. ¿Qué te has creído? ¿Dónde vas? 
Intentos mentales de rebajar mis expectativas. Totalmente inútiles. 
Lo quiero todo. 
Desde siempre. 
Quiero pasiones y calma. Viajes imposibles y mi refugio cálido y conocido. Un amor para siempre y cien historias breves pero inolvidables. Pasar inadvertida y fascinar. Ser madre de mil criaturas y mi tiempo e independencia. Ser fiel y traicionar. Ser dulce y malvada. Efímera y recuerdo indeleble. Que 20 años no es nada. Cumplir lo que se espera de mi y ser capaz de plantarme y mandarlo todo a la mierda. Ser amable y cortante como el filo de una katana. Adoración y respeto reverencial. Coherencia e inconsistencia extrema. Fiabilidad germánica e inconstancia latina. Cerebral e intuitiva. Metódica e ingobernable. Un color y un animal favorito diferente cada día: hoy, rojo sangre arterial y petirrojo. Acurrucarme a leer sin interrupciones o usar una lectura como campo de fuerza para aislarme de cualquier vorágine. Observar sin ser vista y ser el puto centro de atención. Meditar cada, paso y atreverme a todo. Gallega y asturiana. Ambigua y contundente. Fuerte como un pedazo de roca y frágil como una estatua de arena. Viviendo en Madrid y con el alma prendida en la costa. Atardecer y amanecer. Playa y.... No, eso no, playa siempre, siempre... 
¿Vivir es elegir? ¿Y si no soy capaz? ¿Y si no quiero? Me rebelo contra los límites, propios y ajenos. 
¿Imposible? Probablemente. 
Así me va. Tratando de respirar entre ola y ola. Buscando la armonía inmersa en el caos. Ahogándome a ratos para bañarme en la belleza del mundo que me quita el aliento. 
Esa soy yo. 

Comentarios

Entradas populares